Tahur, XXX y Domingo (ficciones)
Mayo 26, 2005
Tahur
El apostador salió a la luz del día sin terminar todavía de desatarse. Caminó con paso decidido hacia el sur, esperando que no fuera ya demasiado tarde. La apuesta había sido enorme, peligrosa y estúpida; por lo mismo irresistible… Una cantidad casi obscena de dinero contra su mujer. Desde luego había perdido, como en todas las grandes apuestas, por un margen miserable… Ahora quedaba algo de tiempo, todavía podía ser un héroe. Triste que también fuera la hora de la 6ª carrera. Hoy corría Candelita.
XXX
A esta hora ya no hay Show, pero las niñas les pueden hacer compañía – dijo la gorda de la puerta. Entramos igual, demás está decirlo. Las niñas podrían haber sido nuestras mamás y el copete malo y la cumbia hacían que todo pareciese irreal, como en una película vieja. Duró poco la encachá. A la media hora estábamos afuera. Es que hay veces en que el puerto como que le queda grande a uno.
Domingo
Me desperté medio congelado, la espalda adolorida, el cogote tieso. ¡Que desolado que se ve Valparaíso en domingo! Da como pena; sobre todo con este viento Sur. Dijeron que iba a llover… puede que si, puede que no; lo único que yo se es que no tomo nunca más.





